La evolución del paradigma médico

Definiendo el paradigma

¿El médico cura o previene la enfermedad o ambas? ¿Qué rol desempeña el médico en nuestra sociedad? ¿Hacia donde nos dirigimos como humanidad con el concepto actual de medicina? Todas estas preguntas aluden a la inminente necesidad de cambio que existe en nuestro sistema de salud actual para la construcción de una sociedad más evolucionada y ecuánime. 

Hablaremos a continuación de una reflexión en el tiempo, tanto filosófica como científica de la reforma al paradigma médico. Me refiero a este termino como el modelo de trabajo o patrón compartido por la comunidad científica para abordar la salud y la enfermedad.

Origen del modelo

Isaac Newton

Para los que no están familiarizados con este concepto, el paradigma médico actual está basado en un modelo reduccionista, esto significa que la manera de abordar nuestros pacientes consiste en asociar una serie se síntomas, predisposiciones y desencadenantes que se catalogan con el nombre de una enfermedad específica para luego iniciar un tratamiento con un blanco terapéutico, bien sea farmacológico o quirúrgico.  

Dicho modelo se desarrolló a partir de las teorías de la física Newtoniana la cuál estudia el comportamiento de las partículas en la tercera dimensión en la que habitamos, siendo exacta para describir eventos que suceden a velocidades mucho menores de la velocidad de la luz y por ende corresponden al análisis del movimiento a nivel macroscópico. Claro está que las bases de la medicina moderna tuvieron origen allí pues era lo que validaba la visión científica la época.

Visión Occidental en transición

Además, esto era crucial para poder tener éxito en la medicina de guerra, madre de la medicina de urgencias, en donde se hacía necesario abordar los problemas principalmente traumáticos, de manera práctica y reducida. La queja del paciente era específica y ágilmente se debía decidir el abordaje.

Esto se importó posteriormente al modelo de la clínica y a partir de ahí se desarrollarían las diferentes especialidades que hoy en día conocemos: neurología, cardiología, gastroenterología, dermatología, neumología, nefro y urología, pediatría, ginecología y muy recientemente psiquiatría. Como podemos ver, en este nombrar se percibe al cuerpo humano como un sistema dividido, quizá para lograr una mejor compresión del mismo, en donde la interdependencia y relación entre sistemas no era aludida ni dimensionada. 

Sin embargo, con la aparición de la física cuántica al iniciar el siglo XX tras la necesidad de explicar fenómenos que no tenían explicación desde la física clásica, se abre un inmenso campo en donde el modelo reduccionista comenzó a cuestionarse.

La física cuántica estudia el mundo a una escala especialmente pequeña, en donde lo observable son los átomos y partículas sub-atómicas y cómo estas interactúan con los campos electromagnéticos. Siendo así mucho más alineado al microcosmos de nuestro fascinante organismo: células, neurotransmisores, corrientes químico-eléctricas dentro del sistema nervioso, ADN y epigenética, etc. Es así como se comienza a tener en cuenta las interacciones del mundo microscópico con los campos que lo influencian, es la base entonces para hablar del nuevo paradigma médico, denominado modelo Holístico. 

Los humanos: un sistema integral

Aquí se entiende al ser humano como un sistema completo e interconectado, en donde no sólo la esfera física será importante sino también la esfera emocional, mental, espiritual y de campos electromagnéticos. Surge entonces dentro de este contexto el movimiento de la ‘’Medicina Integrativa’’, del cuál se empezó a hablar a mediados de los años 60 en los estados Unidos tras el movimiento ‘’back to nature’’ paralelo a la honda hippie.

Debido a esto último, desde entonces se ha generado mucho escepticismo dentro de la comunidad científica pues el término era comúnmente asociado con chamanismo, magia, esoterismo entre otras, lo cuál se alejaba totalmente de la ‘’real’’ ciencia. Sin embargo, esto es totalmente errado en nuestro contexto actual, pues la medicina integrativa no solamente acoge todo lo que la medicina occidental tiene para aportarnos sino que también reune todas aquellas prácticas complementarias  y alternativas (CAM por sus siglas en inglés) con la mejor evidencia científica existente para aportarle al paciente en abordaje más integral posible.

En los próximos artículos de esta serie (en el futuro módulos) ahondaremos más sobre las bases fundamentales que orientan esta filosofía dentro de la medicina para nuestra mejor compresión y aceptación.

La nueva visión

La verdadera importancia de este cambio en el paradigma médico radica en la manera en la que percibimos y abordamos la salud. Con este nuevo modelo, el médico, la enfermera, partera, odontólogo y los demás trabajadores de la salud, pasa de ser el salvador, el solucionador, a ser un maestro que guía el proceso de cada paciente reconociendo la capacidad innata que éste tiene para sanarse y autoregularse.

Así se hace imperante hablar de prevención, de estilos de vida, de filosofías y de visiones con el fin de prepararnos para esta nueva fase de evolución de la raza humana y en caso de presentarse una enfermedad, tener las mejores y más tecnológicas herramientas a nuestra disposición para confrontarla con sabiduría, conocimiento y serenidad. 

Bienvenidos al nuevo paradigma médico, bienvenidos a la evolución de la consciencia humana.